
El pasado 26 de agosto de 2018, entorno a las 17:50, en el módulo 17 de régimen cerrado, se sucedieron una serie de acontecimientos que pusieron en grave riesgo la vida de los funcionarios que allí se encontraban realizando servicio y de los internos que cumplen condena en ese departamento. Desde esta sección sindical se entiende que la satisfactoria resolución de los hechos sin que haya que lamentar ninguna desgracia, se debe a la buena actuación de los compañeros que se encontraban allí trabajando; a pesar de que las limitaciones de personal y medios inclinaban la balanza hacia un desenlace menos alentador. Todo esto conduce a pensar que, de continuar dichas limitaciones en el futuro y ante casos similares, el desenlace pudiese no ser tan halagüeño.

